Vínculos

 

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Vínculos emocionales y psicoanálisis

psicoanalisis relacionesNo puedo dar una respuesta única ni categórica, pero si introducir la idea de que el concepto da cuenta de un elemento vital para nuestra existencia, igual que el cuerpo y la mente. Cuando un bebé nace, su llegada al mundo supone, en primer lugar, la ruptura de la simbiosis biológica que hasta ese momento había tenido con su madre y es que con el parto se pierden las envolturas. Sin embargo, como todos sabemos el bebé humano se caracteriza por traer en su equipaje un psiquismo inmaduro, una enorme indefensión, desvalimiento y vulnerabilidad, por todo esto requiere de alguien que lo pueda cuidar, atender, alimentar, generalmente la madre. Esta unidad dual madre-bebé se mantiene conectada como si de un vaso comunicante se tratara gracias a la empatía materna. Esta conexión, esta vinculación es condición de supervivencia para el bebé, constituyendo la investidura amorosa algo fundamental no sólo para sobrevivir sino para aceptarse como persona. Es decir que para tener ganas de vivir tiene que haber existido alguien con deseo (conciente e inconciente) de que vivamos, si esto no ocurriese no implica necesariamente una muerte biológica, pero si una forma diferente de andar por la vida. Siguiendo a Freud nos encontramos que ya en el Proyecto de Psicología para Neurólogos en 1.895, éste explica el llanto y el pataleo de un recién nacido, como manifestaciones motrices de un aumento de su tensión, que se convierten en expresión de reclamo del objeto deseado. Ese objeto que el bebé desea no es sólo la leche, sino la fuente de placer que representa el pecho materno, placer representado por el cuidado, el calor corporal, la mirada, la voz que arrulla y calma, situaciones que transmiten el afecto y el deseo de la persona que lo cuida.

Este bebé con su psiquismo incipiente, su indefensión y desamparo condiciona un desarrollo pulsional, unas relaciones emocionales de deseo y frustración muy intensas, que van a ir construyendo su psiquismo, el cual se irá desarrollando desde una fase autoerótica a una fase narcisista, para ir constituyendo su yo. Así irá alcanzando progresivamente una discriminación entre el Yo y sus objetos, entre el Yo y el otro, entre el adentro y el afuera. Aunque Freud no habló de la palabra vínculo, utilizó el término de ligazón (die Bindung) el cual se define como la necesidad de trabajo psíquico para ligar pulsiones o ideas, para transformar la energía libre en energía ligada a una representación. Podríamos decir que el ser humano desde esas primeras experiencias constituiríasus objetos internos, y con ellos el modelo de todo intento de obtener satisfacción a través de sus relaciones, constituyendo así la matriz de sus futuros vínculos.

Desarrollo de un niño: los primeros tiempos de vida

Durante estos primeros tiempos de vida, la relación se va a establecer entre el cuerpo del bebé por una parte y el cuerpo y la mente de la madre por otra, quien a su vez está significada por un entorno y por su propia historia. Para que esta primera relación pueda constituirse la madre ha de poder aceptar que el cuerpo del bebé ya no forma parte de su propio cuerpo y vincularse con él como si fuera propio. Donald Winnicott (1.971) habla de un espacio que se construye entre la madre y el bebé, resaltando el concepto de “preocupación maternal primaria” que consiste en que para la madre lo más importante en esas primeras etapas es su bebé, la madre hace al bebé y el bebé hace a la madre, este juego de palabras supone no sólo que la madre piensa en él sino que piensa por él, es como una habilidad de adivinación que sólo se desarrolla con el contacto cercano y seguido con el bebé. No puedo dejar de mencionar a Wilfred Bion (1.975) quien entiende el vínculo como la relación del paciente con una función, su concepto de reverie maternal alude a que la madre pueda devolver metabolizados, pensados, digeridos aquellos elementos que el bebé proyecta en ella y éste se pueda identificar con esa función pensante. Sus desarrollos sobre las nociones de continente-contenido, la función alfa, la capacidad reverie son aportes fundamentales para la comprensión del vínculo, tanto en la construcción en el niño, como en los vínculos que se establecen entre analista y paciente y en los grupos. Muchos autores han desarrollado estos temas desde diferentes perspectivas y aunque la nomenclatura pueda ser diversa: preocupación maternal primaria de Winnicott; capacidad reverie de Bion; noción de lo originario con su forma de figuración que es el pictograma de Piera Aulagnier entre muchos otros, todos coinciden en la importancia de estos primeros encuentros entre la madre y el niño, para el desarrollo armonioso de éste. Con todo esto, no quisiera resultar simplista y quedarme en una situación idílica o de embeleso inicial con el bebé como la receta mágica que previene los males, existen muchos seres humanos que han sido materialmente asistidos en sus necesidades y sin embargo no se desarrollan bien en el campo del intercambio humano, pues la satisfacción de la necesidad ha de realizarse dentro de un mundo simbólico, en el cual el niño debe interiorizar el código de su relación con el otro, amarse a sí mismo como es amado por otros y de esta manera es que podrá humanizarse como sujeto. Por otra parte, quisiera destacar la importancia que tiene la noción de cuerpo. Está presente en la teoría psicoanalítica desde sus orígenes, de hecho el psicoanálisis nació a raíz de que Freud se preguntara sobre las relaciones entre el cuerpo y la mente. El bebé en sus principios, sentirá unos afectos que inicialmente tienen un registro corporal básicamente, por ejemplo si un bebé tiene un malestar lo vinculará afectivamente con lo que le alivia o calma el malestar. Este registro corporal de los afectos, lo conservaremos de por vida, mas allá de que podamos transformarlo en otros tipos de registros a través de la mentalización, y todo esto se produce por un intercambio vincular. (Boschan, 2.000)

Las investigaciones psicoanalíticas han demostrado que la imagen del cuerpo constituye una especie de escena sobre la cual se inscriben los guiones de las relaciones IV Jornadas sobre Infancia y Adolescencia: El vínculo con el otro y la clínica de hoy en niños y adolescentes más primitivas del niño con su entorno. Lo que así queda inscrito en el cuerpo no puede ser rememorado. No se trata de recuerdos en el sentido habitual, sino de experiencias muy anteriores a nuestra capacidad de memoria. Melanie Klein lo llamó “memories in feeling”, recuerdos en forma de experiencias. Estas primeras relaciones de objeto dejan sus huellas en lo que probablemente todavía no sea un psiquismo estructurado, pero que tampoco es un organismo puramente biológico, Joyce Mc Dougall propuso el término psique-soma. Desde otro prisma, también nos encontramos que cada vez que un niño nace, la familia se ve conmocionada en dos planos: en el afectivo suele ser una fuente de gozo y de alegría para todos o de otro tipo de afectos y en el estructural ocurre que el bebé, igual que una placa tectónica desplaza la estructura familiar: con su nacimiento nacen también abuelos, hermanos, primos, tíos. El nacimiento de un niño provoca emociones fuertes entre los miembros familiares, emociones que los van a vincular. El niño es el eslabón de una cadena, por lo tanto su historia está inscrita en una historia anterior a su nacimiento y así se inserta en una trama vincular con expectativas, prohibiciones, deseos conscientes e inconscientes.

Pasemos pues a intentar introducirnos en las problemáticas que pueden surgircuando los vínculos iniciales pueden no haber estado bien cimentados, en los problemas técnicos que surgen en nuestra consulta cuando algo no captamos o sabemos que está “más allá del principio del placer”, en lo que nos puede despertar como analistas ciertas problemáticas graves, en nuestra transferencia y contra-transferencia. Ser psicoanalista supone un trabajo continuo de historización, y en nuestra difícil labor de tratar de discriminar lo que es de lo que fue o de lo que podría ser, debemos estar abiertos a esperar lo inesperado, les invito ahora a estar abiertos a nuevos conceptos, a nuevas formas de entender este tema del vínculo que nos ha unido hoy en estas Jornadas
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"Este texto fue leído como introducción en las IV Jornadas de Psicoanálisis: El vínculo con el otro y la clinica de hoy en niños y adolescentes, celebradas en Santa cruz de Tenerife en 2014"