La figura paterna

 

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La importancia de la figura paterna en el desarrollo psicológico de un niño

Cada niño que nace está envuelto en una historia que lo precede. Esta historia tiene que ver con lo que cada uno de los padres transmite y coloca inconscientemente en ese bebé, y proviene de su propia historia familiar, de su propia historia transgeneracional, del lugar de padres en el que se ubican, que dibujarán como si de un negativo se tratara la forma a partir de la cual ese futuro niño podrá identificarse.

Sabemos que cuando un bebé nace existe una relación muy intensa con la madre, pues depende de ella para sobrevivir, y ese intercambio afectivo suele ser brutal, no está organizado de forma definida como vivimos los adultos, sino como experiencias muy primarias, de sensaciones, olores, miradas, intuiciones en el que la madre se sumerge con cierta ensoñación en esa relaciór de exclusividad, en todo este intercambio la relación con la madre es única, es de una avidez absoluta, es del todo o nada, si esta relación permanece así, se tendrá una simbiosis, una relación tan aglutinada que no es favorable sino enfermante para el desarrollo psíquico del bebé y de la madre también. Es aquí donde el papel del padre comienza a ser fundamental, el padre separa al niño de la madre, al principio el padre cede su exclusividad al bebé, pero poco a poco, como si de una fuga musical se tratase, va incorporándose la voz y el estar del padre, que también ayuda a la madre a salir de algo monocorde, y al bebé que comenzará a saber que la madre no es posesión de él.

El niño tiene necesidad de un padre y una madre, y de pensar que estos se han amado y que él es fruto de este amor, los padres suelen creer que no van a saber cuidar bien del bebé, sin embargo hay muchas formas de tender este puente entre el bebé y el padre, con los cambios culturales, los padres participan mas en los "cuidados maternales": dan el biberón, bañan a sus hijos, cambian los pañales, porque es beneficioso que los hombres no teman perder su virilidad ocupándose de un lactante, siempre que lo hagan con placer, y el padre atiende al hijo atendiendo a la madre, lo que dará lugar a la triangulación tan importante para el desarrollo psíquico del niño.

 

Psicología y paternidad

 

Lo que se espera de un padre es que ofrezca una imagen con la cual el hijo tenga ganas de parecerse. Así juega un rol fundamental en la consolidación como modelo de hombre adulto, el niño tendrá grandes dificultades para sentir que vale si no puede reconocer a su padre, y la niña tiene aún más dificultades para aceptarse, en tanto que niña, y a establecer una relación feliz con un hombre, si su padre no la ha amado y valorizado como niña.

El padre también colaborará con la madre en la enseñanza de distintas aptitudes, utilizará su capacidad lógica y de abstracción y con esto facilita una mayor tendencia a observar la realidad, la objetividad, con un menor componente emotivo, ejercerá con mayor precisión el principio de autoridad, refrendando la autoridad materna, y cooperará con la madre en el cuidado del hogar. En otro momento me referiré a lo que puede ocurrir cuando los padres están ausentes. El padre y la madre están ahí como símbolos perennes de que la especie continúe, y el padre desde una visión más oscura puede representar lo autoritario, lo decadente, lo que obstaculiza, desde una perspectiva mas radiante puede representar el héroe protector, la nostalgia del pasado sin vuelta, el amigo y el maestro, sin duda el padre ejerce una impronta decisiva en la vida de los hijos.

Quisiera terminar con una frase de un psicoanalista llamado René Diatkine, que me parece integra la delicada tarea de formar a un hijo: "No se puede pensar en la función paterna sin pensar en la función materna y sin pensar en los vínculos privilegiados del padre y la madre".