entender la adolescencia

 

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Adolescencia: una etapa de elecciones

Hay personas que creen que tenemos un destino predeterminado, este tipo de mirada conlleva pensar exclusivamente que alguien sirve para tal cosa y no para otra, no dudo que la existencia de capacidades y aptitudes puedan ayudar a orientarnos en un sentido vocacional o en otro, pero quiero poner el acento en la posibilidad como sujetos humanos que somos, de elegir, escoger, tener preferencia por una opción, que es lo que justamente nos separa de los animales, quienes tienen que seguir su secuencia natural dentro de unos moldes prefijados de los que no hay escapatoria posible. Como humanos tenemos una parte "animal", pero tenemos la posibilidad de salir de esta "cárcel natural", para entrar en la cultura.

El niño al nacer es un ser moldeable, flexible, que poco a poco por los efectos de la socialización va convirtiéndose en un personaje con ciertos siglos de una identidad propia que lo hacen diferente a cualquier otra persona. Este proceso de ir adquiriendo como si dijéramos, una marca o sello propio es un camino gradual que se suele fraguar en la adolescencia. El adolescente tiene ante sí, no sólo el reto de enfrentarse a sus cambios fisicos y psíquicos, sino también, tener que tomar elecciones o caminos de futuro, que suelen ser "para toda la vida".

 

La adolescencia es una etapa psicológicamente decisiva

 

En ocasiones, puede resultar muy dificil elegir lo que se quiere hacer conciliado con lo que se puede hacer, el adolescente puede sentirse confuso, sin rumbo. A lo largo del tránsito de su niñez, va a ir tomando modelos de identificación de su entorno familiar, puede que quiera parecerse a papá o ser como el abuelo, después van abriéndose camino e incorporando otros modelos, que van a tomar más protagonismo como son los compañeros de su edad pero el paso del tiempo le va imponiendo que tiene que llegar a una identidad mas definida, no solo en función de lo que quiere hacer sino en función de quién ser y quién no ser. Para el adolescente todo este período le servirá para ensayar roles adultos, explorar nuevas posibilidades que tengan que ver con sus intereses, cada vez mas lejos del juego infantil, sin embargo, el jugar le habrá permitido al niño la oportunidad de elaborar situaciones que no comprende y que le molestan, así como de disfrutar en su réplica fantasiosa de ser mayor. El niño que jugó a ser doctor repitiendo en sus juegos lo que a él mismo le ocurría cuando iba al pediatra, o la niña que cosía y maquillaba a sus muñecas, pueden ser el cirujano o la estilista de moda en un futuro. ¿Por qué dudar que el cirujano y la estlista disfrutan de lo que hacen?

De esto se frata poder elegir una vocación, que se puedan reunir elementos en el futuro trabajo que impliquen un realizarse, un poder llegar a ser, para la persona que se dedicará a esto la mayor parte de su vida. Si se trata de un joven muy sometido a las expectativas de los padres, puede que realice una carrera que tenga que ver más con el ideal de ellos que con la del mismo. Si se trata de un joven con sentimientos de desvalorización, tendrá muchas confusiones en cuanto a su propio modelo, de lo que a él le gustaría llegar a ser, fracasando tal vez en su elección o eligiendo por debajo de sus posibilidades. Podemos decir que un adolescente ha logrado su identidad vocacional, cuando ha podido unir sus diferentes identificaciones, en un modelo propio y genuino, que realmente le ayude a ser la persona que él pueda y quiera ser; sólo así logrará canalizar creativamente y con mayor disfrute, su futuro trabajo.